El conocimiento filosófico eleva. Incita a crecer. Sin duda, uno de los caminos más altos que el hombre puede recorrer. Conocimiento hoy día más que olvidado, muy devaluado. El mundo ha crecido y se ha expandido a una velocidad excesiva, incapaz de pensarse y de dirigir su mirada hacía sí mismo. Las tierras se cubren, y la reflexión queda herida en un mundo asentado en una tierra asfaltada y en donde sobran templos. Los templos también han perdido sus raíces, y los grandes pensadores no son tenidos en cuenta. Además no tienen dinero. Esta reflexión ya no es tenida en cuenta. Efectivamente, Dios ha muerto…
La realidad ya no es pensada, no es discutida. Ni siquiera es ya algo. Carece de importancia. El desinterés por el cultivo intelectivo ha sido aniquilado. Quizá sólo desterrado, drogado y expulsado del mundo. Ahora vive en las cloacas, parece un yonki, no es agradable. Parece muy extraño y lejano. Escucharlo incomoda, es demasiado poco o demasiado demasiado, no se amolda al equilibrio, a los valores, a las estadísticas, a los parámetros. Los excesos son culpables, son mal mirados. Dionisos se indigna cuando escucha que embriagarse no es crecer, ni conocer. AKIRA!
Vivimos. Máxima aventura con el máximo interés para los aventureros. Las aventuras han creado y traído al mundo el Arte, la Religión y la Filosofía. Los Estados se erigieron en torno a ellas. El conocimiento filosófico es un tremendo favor de los aventureros, para los aventureros. ¿De qué trata el conocimiento filosófico? De la vida: verdad, belleza, error, sufrimiento, sistemas y soluciones. Conflictos, reflexiones, reasunciones, idas y venidas, angustias, esperanzas, miradas, perspectivas, leones, tigres y panteras! DIOS MIO! Búsqueda de saber absoluto, ya sea en la multiplicidad originaria o en el origen único. Sentimiento divino. Divinidad. Dios. Dioses. Legalidades. Donar sentido a la realidad. Fundar y venir a ser vs Es y punto. Apertura vs Clausura.
Por ahí se va alejando, creo que es un poeta al que han expulsado de la reunión global. Parece que está escribiendo algo…
Jorge Martín Sanjuán
Jorge Martín Sanjuán